sábado, 5 de noviembre de 2011

Nuevas imágenes de [REC]:Génesis y [REC]:Apocalypse

Según Dread Central, ésta primera imagen pertenece a los diseños de [REC]: Apocalypse. 


El resto de imágenes pertenecen a [REC]: Génesis

¿Qué estará viendo esta niña para tener esa carita?











There will be blood...



"¿No os habéis enterado? Pues vais a flipar..."

Frase del trailer proyectado en exclusiva en el festival de cine de Sitges:










Era el día más feliz de su vida...
Hasta que vinieron unos zombis y lo fastidiaron





viernes, 4 de noviembre de 2011

Skyfall es lo nuevo de James Bond


Pues ya está aqui. Han pasado cuatro años sin película de Bond, dada la complicada situación económica de la compañía que poseía los derechos. Esta mañana, tras cientos de rumores y meses de esperas, por fin se ha presentado de forma oficial el rodaje de Skyfall. Los productores Michael G. Wilson y Barbara Broccoli presentaron ayer el reparto de la vigésimotercera aventura de James Bond en la capital británica. El filme, de Eon Productions de Albert R. Broccoli, Metro-Goldwyn-Mayer Studios, y Sony Pictures Entertainment, será dirigida por el ganador del Oscar® Sam Mendes y protagonizada por Daniel Craig, quien vuelve a encarnar por tercera ver el papel del agente 007, James Bond. El guión es de Neal Purvis, Robert Wade y John Logan. El rodaje comenzará el lunes siete de noviembre y se estrenará en Reino Unido e Irlanda el 26 de octubre de 2012, en Estados Unidos el 9 de noviembre de 2012 y en España el 31 de Octubre.

Javier Bardem será el malo de la película, Judi Dench volverá a encarnar a la superiora de Bond, M, mientras que Naomie Harris y Bérénice Marlohe serán las damas que acompañen al protagonista. Los realizadores también han anunciado la participación de Ralph Fiennes, Albert Finney y Ben Whishaw.

En Skyfall, la lealtad de Bond hacia M será puesta a prueba cuando el pasado de M vuelve para atormentarla. Su vida se verá en peligro y 007 deberá localizar y eliminar la amenaza, sin importar el precio personal que tendrá que pagar. En declaraciones a la BBC, Daniel Craig asegura que el título tiene una conexión emocional y personal con la película, pero también una conexión geográfica y espacial.



“Estamos entusiasmados de poder contar con Sam Mendes para dirigir Skyfall y una vez más, trabajaremos con Daniel Craig. El guión es estupendo, el reparto extraordinario, y contamos con un equipo creativo increíblemente dotado para esta última entrega de la aventura James Bond,” afirman Wilson y Broccoli.

El director de fotografía es Roger Deakins, nueve veces nominado al Oscar®, quien anteriormente rodó las películas Jarhead y Revolutionary Road de Mendes. El jefe de producción es el ganador del Oscar® Dennis Gassner, quién dirigió la producción de 007: Quantum of Solace y colaboró con Mendes en las películas Camino a la perdición y Jarhead. El montador es Stuart Baird, A.C.E., que ya se encargó del montaje de 007: Casino Royale. Entre los muchos trabajos de la diseñadora de vestuario Jany Temime, se encuentran la serie de Harry Potter o Hijos de los hombres. El especialista de acción Alexander Witt es el director de la segunda unidad. Gary Powell es el coordinador de especialistas, Chris Corbould el supervisor SFX y Steve Begg el supervisor de efectos visuales; todos ellos han trabajado antes en películas Bond. 

A nivel argumental han declarado alejarse de la trama de Quantum of Solace, quizá porque el bajón argumental y cualitativo de esa película respecto a Casino Royale fue bastante evidente. Respecto a los rumores que aseguraban que Mendes y los productores querían mantener la acción al mínimo y convertir esta entrega en una película principalmente dramática, en la rueda de prensa el director ha aclarado que el guión tiene bastantes secuencias de acción y que va a ser realmente espectacular, que en ningún momento han recortado la acción por motivos presupuestarios como también se había rumoreado por internet. 

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Livide, terror francés con un diseño de producción de premio


En su primer día como cuidadora, Lucie visita a la Sra. Jessel, una anciana profesora de danza que, en estado de coma cerebral, se halla postrada en la cama y sola en su inmenso caserón. Al descubrir que esta quizás escondiese un tesoro en algún rincón de la casa, Lucie y sus amigos Ben y Wilson deciden explorarla con la esperanza de hallar el botín. Pero no tardarán en comprobar que los recovecos de la mansión están plagados de sorpresas no demasiado agradables. El esperado retorno de los firmantes de À l'intérieur es un filme entre la fantasía y el horror de ribetes vampíricos, cuyo aparente clasicismo es violentado por su ya inconfundible estilo.

Desde que terminaron con À l'intérieur los directores Julien Maury y Alexandre Bustillo manejaron varios títulos como sus siguientes proyectos, pero problemas de financiación les han hecho tener que esperar hasta que por fin pudieron llevar a cabo esta película, con la que regresaron a al festival de Sitges y cosecharon una gran acogida con esta película, cuyo trailer inernacional se acaba de publicar en internet.

"No hemos querido seguir las tendencias del cine de esta época, no queríamos seguir el estilo de Martyrs, ni tampoco el de Saw", comentaban durante la rueda de prensa en Sitges. "Renovar desde el punto de vista fantástico, no tanto desde la tendencia de arrancar miembros. Eso es lo que hemos intentado", aseguraron.

Livide se fue de Sitges con el premio a mejor diseño de producción, un filme que supone un gran homenaje al cine Italiano. "Tenemos todo tipo de influencias: en Livide los principales homenajes son a la Hammer, tenemos influencias de Dario Argento, especialmente de Suspiria". En absoluto malos referentes para un filme que tarda en arrancar pero que una vez comienza la pesadilla, demuestra un diseño espectacular. 

martes, 1 de noviembre de 2011

¿Quién es Salander?

En los últimos años, el nombre de Salander se ha hecho popular. No es realmente nadie famoso de Hollywood, ni tampoco se trata de un ídolo adolescente. Sus actuaciones distan mucho de ser ejemplares pero, sin duda, tienen su público. Salander es punk, fuma compulsivamente, vive en constante lucha y se enfrenta a sus enemigos con obstinación. Es alguien de carácter vengativo, antisocial, y de personalidad dura. Rebelde, independiente... Viste cuero negro y tiene el cuerpo lacerado por tatuajes y perforaciones. Sin duda un mal bicho, pero como otros tantos malotes y rebeldes sin causa a lo largo de la historia del cine. ¿Qué tiene de novedoso, entonces? Pues algo muy simple: Salander tiene el cuerpo de una niña de catorce años, y se ha convertido en un símbolo del nuevo feminismo.
Lisbeth Salander aparece por primera vez en el segundo capítulo de la famosa novela de Stieg Larsson Los hombres que no amaban a las mujeres. Novela que, además de ser un fenómeno de masas en todo el mundo, ha abierto la puerta de lo que se ha dado en llamar “la novela negra escandinava”. En las estanterías dedicadas a este novísimo género se puede encontrar ya más de una decena de autores —algunos noveles, otros renacidos— promocionados al albur del éxito póstumo de Larsson. En sus páginas, Lisbeth Salander es descrita como “una chica pálida, de delgadez anoréxica, pelo cortado al cepillo y piercings en la nariz y en las cejas”. Se mencionan de entrada sus tatuajes, su mal humor, su mala relación con sus compañeros de trabajo... Y se hace hincapié en su inteligencia y capacidad para husmear toda la información posible hackeando sin mesura los ordenadores de sus víctimas con su memoria fotográfica.

A lo largo de las novelas en que toma partido —tres publicadas de un proyecto inacabado de diez— poco a poco se va perfilando su carácter, sus filias y fobias, además de su oscuro pasado. Salander, por citar sólo un ejemplo, no duda en vengarse de aquellos que se propasan con ella. No tiene reparos en causar dolor y no se le caen los anillos a la hora de propinar patadas, puñetazos, balazos o incluso soltar cargas eléctricas con su pistola. Siempre en defensa propia o, al menos, sobre víctimas que —a falta de una justicia legítima— bien se lo pueden merecer: cuando su tutor legal la viola ella no duda en vengarse haciendo uso del mismo consolador que el violador empleó...
Lisbeth Salander pasa a convertirse en la acompañante del héroe cuando uno de sus “investigados” se ve metido en un embrollo en el que, sin duda, siente que puede venirle bien un poco de ayuda. Por supuesto, él se quedará prendado de ella y ella de él, aunque ella nunca lo terminará de admitir. Tal vez por rebeldía, o simplemente porque no lo tiene muy claro. En cualquier caso, el personaje de Salander goza del mismo mérito que el de Jack Sparrow: ser, como secundario, mucho más interesante que el protagonista. Prueba de ello es que las secuelas de la novela han terminado —ambas— centrándose de lleno en Lisbeth, su pasado, su presente y sus problemas.
Las encargadas de llevar a la gran pantalla al personaje han sido la actriz sueca Noomi Rapace y, en el todavía no estrenado remake estadounidense, Rooney Mara. Habrá que asistir al estreno para poder comparar la interpretación de ambas y ver cuál de las dos da mejor vida a un personaje que ha enamorado a millones a través de las páginas escritas de varias novelas. En cualquiera de los casos el éxito está asegurado. Basta promocionar un poco el factor desinhibido del personaje, azuzar su rebeldía, su violencia y mencionar sutilmente su punto lésbico para que llame la atención. Habrá que ver el resultado de la pieza de Fincher para ver si la Lisbeth Salander del remake alcanza la carga dramática que tiene la del libro que, no en vano, se ha convertido en todo un símbolo feminista. 

Noomi Rapace (izquierda) vs Rooney Mara (derecha)

Lisbeth Salander es una mujer sin ambages. Su forma de actuar como ángel vengador emociona; su manera de hacer frente a la adversidad y su afán por pelear con uñas y dientes inspira... Realmente es una mujer expeditiva que sabe mostrar cuál es su sitio y, sin duda, eso forma parte de su aura. Realmente es un ejemplo loable y poco precedido en la literatura y en el cine.
Pero no debemos olvidar que, lejos de encasillar a Salander como “mujer buena” o “mujer mala”, Lisbeth es en realidad una mujer masculinizada. Aparte de su atuendo y de su forma de vida, Salander presenta numerosos rasgos en su personalidad que recuerdan a elementos del rol “masculino”, como podría ser el caso de no mostrar nunca sus emociones ni hacer a nadie partícipe de sus sentimientos. La misma Noomi Rapace ha afirmado alguna vez que dudaba de que le fueran a dar el papel por considerarse “demasiado femenina” para encarnarlo. ¿Realmente una mujer debe abandonar su feminidad para ser símbolo feminista?
Por otro lado, no debemos olvidar que Lisbeth no deja de ser otra víctima del juego de los hombres que no aman a las mujeres y que, de una manera o de otra, siempre termina en brazos de su caballero andante particular que camina detrás de ella con el afán macho de salvarla de algo (cuando en realidad termina ella, normalmente, salvándole a él).
Con eso y con todo, Lisbeth Salander es un personaje con identidad propia que pasa a formar parte del universo de las mujeres transgresoras junto a Lara Croft, Clarice Starling, Aunty Entity o Beatrix Kiddo (aunque un tanto más “marimacho”).