jueves, 4 de noviembre de 2010

SEGUNDA ACTUALIZACIÓN - A serbian film defendida por el director del Festival de San Sebastián





















SEGUNDA ACTUALIZACIÓN -  José Luis Rebordinos defiende la película más polémica del año en un programa de televisión. Para ver el video, click aquí


ACTUALIZADO - Según diferentes medios de comunicación, el Juzgado de Instrucción nº 4 de San Sebastián ha resuelto un auto de medida cautelar por el que paraliza la proyección de A Serbian Film en la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián mientras practican las correspondientes diligencias de investigación para resolver si la película incurre en un presunto delito contra la libertad sexual tipificado y penado en el artículo 189 del Código Penal. ¿Hsta dónde vamos a llegar en este país?

Mira que no quería volver a hablar de la película. Pero una cosa es que no quiera publicitar y  otra que admita que a los espectadores que la vimos  en Sitges se nos llame degenerados o incluso se insinúe que podamos ser pederastas, especialmente cuando las insinuaciones provienen de gente que no ha visto la película y no tiene información para juzgar. El vídeo de la polémica, el vídeo en que se "debate"  sobre la película y que ha provocado hasta la reacción de Nacho Vigalando lo tenéis al finalizar este post. ¿Ya lo habéis visto? Pues vamos a ello...

Quien me conoce sabe perfectamente mi opinión sobre A serbian film. Lo dije claramente en el Facebook de Cookies y lo dije en este mismo blog cuando la vi en Sitges. Como defiende Ángel Sala, director del festival, la película tiene una serie de valores técnicos salvables e incluso se puede encontrar una crítica a la Serbia que fue y que en algunos sectores puede seguir siendo.  Una metáfora de toda la "mierda" que ha vivido ese país. Vale, no voy meterme en mayores defensas  o debates en torno a la calidad de una película de la que ya he opinado previamente. Comprendo el rechazo que la película ha levantado en varios sectores por mostrar ciertos momentos de dudosa necesidad argumental. Y aquí está la clave de la discusión. ¿Son necesarias esas imágenes? ¿Son realmente parte de una metáfora, de un mensaje? ¿Son por el contrario gratuitas?

Esas son las cuestiones que podrían haberse debatido, las que podrían haber preguntado al director del Festival. La película muestra la ya famosa secuencia de la violación infantil, momento que el programa de Cuatro saca complétamente de contexto para atacar no sólo el filme sino a los espectadores del mismo, llegando a insinuar que mientras el 99% de la población rechaza la pederastia, el 1% que paga la entrada por ver la película en el festival la apoya. El rebote de Ángel Sala es evidente y refleja el sentimiento que todos los espectadores de Sitges sentimos cuando se nos tacha de locos o degenerados. Ninguno de nosotros defiende la pederastia, ni la tolera. Todos rechazamos esas acciones y las consideramos delictivas, desagradables y deseamos su erradicación.

Sin embargo, existen varios puntos que se mezclan y difuminan en el supuesto debate moderado por la presentadora. En primer lugar, no puede admitirse que una periodista de reputación y profesionalidad se plante delante de millones de espectadores y ataque una película que no ha visto. En segundo lugar, la película puede gustarte o no, pero no se pueden confundir las acciones fictias que muestra la obra con la realidad. Por tanto, tildar de "delictiva" la proyección de la película equiparándola a los archivos de pederastia real como hace uno de los contertulios es poco menos que vergonzoso. Que una persona vea (e incluso disfrute) de una película de ficción que trata el tema de la pederastia no quiere decir que acepte a los pederastas (y mucho menos que sea uno de ellos). ¿Disfrutar de la lectura de El peregrino, de Jesus torbado, en la que durante 4 páginas se describe la violación de varias monjas a un peregrino quiere decir que se acepta la violación? ¿Que disfrutemos de El Padrino quiere decir que aceptamos la mafia y sus actos? Siguiendo este pensamiento, ¿debemos repudiar obras como La naranja mecánica o Reservoir Dogs por su violencia?


A serbian film tiene varios momentos desagradables en ese sentido, probablemente los que fueron censurados en Inglaterra. Sin embargo el largometraje se ha pasado en Texas, en Montreal, en Bruselas y en otros muchos festivales sin cortes e incluso en sección oficial en competición, levantando rechazo y admiración, pero nunca insultando al espectador o insinuando que incita a la pederastia.
Admito que Ángel Sala, director del festival, no está acertado defendiéndose ante las acusaciones de los contertulios, pero el acoso y derribo que sufre es inaceptable de por sí Más aun cuando recordamos que ninguno de los atacantes ha visto previamente el filme. Aquí lo importante no es si la película es buena o mala, si te gusta o no te gusta. Lo que estamos defendiendo es el nombre del Festival, el respeto a sus espectadores y el buen hacer periodístico para que cada cual juzgue como adulto que es lo que quiere ver y lo que no, sabiendo siempre de que hablamos y no guiándonos por comentarios de otros. Pero por encima de todo, lo que se quiere defender es la posibilidad de elegir ver (o no) una película de género en este país.

2 comentarios:

Carlos Gallego dijo...

Pero es el programa cuatro de por la mañana esta gente no tiene ni idea de la mitad de las cosas que hablan a diario.

Diego Sánchez dijo...

No suelo ver el programa así que tampoco voy a criticar por criticar, pero en ese caso concreto, se lucieron... Fue bastante vergonzoso