sábado, 3 de diciembre de 2011

Crítica de Hugo, de Martin Scorsese


Cuando apareció el primer trailer de Hugo, la nueva pelicula de Martin Scorsese, muchos se sorprendieron al ver que era una película "infantil", para niños. La aventura típica de las navidades entre dos chiquillos y sus múltiples aventuras. Y durante el primer acto del filme, Hugo es esa película infantil. Tiene las anécdotas tiípicas que enganchan a los más pequeños, golpes de comedia clásicos pero efectivos y una relación entre los personajes propia de un filme navideño. Pero luego, hay mucho más...

Hugo es un joven huérfano que vive entre los muros y entresijos de la estación de tren de Paris, correteando y viviendo entre los rincones ocultos de los relojes, entre los pasadizos secretos y olvidados que utilizan los relojeros. Su único afán es terminar de reparar y reconstruir el extraño robot que su padre encontró hace años perdido en un museo. Lo que los espectadores no se esperan (a no ser que hayan leído sinopsis extensivas del filme) es que la película utiliza a los niños para contar algo personal, algo más amplio que una aventura infantil de Navidad. Hugo, en el fondo, es la primera película de amor de Scorsese. Una película de amor al cine.

Sin dar muchos más detalles de la trama, (porque que cuanto menos se sepa de las películas, mejor) conviene resaltar algunos aspectos más concretos del filme de Scorsese, que tiene a buen seguro oportunidades de ser nominado en varias categorias para los próximos premios Oscars.

Por un lado, el gran trabajo de ambientación y el diseño artístico de Dante Ferreti es fantástico, trasladando al espectador directamente a la estación de Paris en la que sucede gran parte del filme. Dentro de esta estación, construida casi íntegramente en los estudios Pinewood de Londres, se mueven una serie de personajes secundarios que, al estilo Amelie o El curioso caso de Benjamin Button, enriquecen el universo en que se desarrolla la historia. Por ejemplo la relación entre el personaje de Sacha Baron Cohen  y el interpretado por Emily Mortimer. Ésta y otras subtramas enriquecen el mágico aunque realista universo que rodea al protagonista. El empleo de trucajes digitales ayuda a Scorsese a moverse de un lado a otro con movimientos de cámaras imposibles, recorriendo Paris desde el cielo hasta introducirse por una pequeña rendija de la estacion en la que encontramos al protagonista. De nuevo, si bien la película nunca abandona cierto tono realista, todo el trabajo técnico busca otorgar un ligero aura mágico a la estación o a las calles de París cuando salen del decorado central. Al igual que ya utilizara Guillermo del Toro con un efecto muy similar en el Laberinto del Fauno, pequeñas motas de nieve o polvo flotan en el ambiente en todo momento, incluso dentro de la estación, dándole un aura mágica a la cinta que funciona a la perfección. Una ambientación que Scorsese explota al máximo con el empleo del 3D. La planificación del director le permite introducir al espectador en la estación, correr entre las manecillas de los relojes gigantes y saltar entre ellas con Hugo, de forma que tras el prólogo, el espectador ya está totalmente situado. En todo momento Scorsese es consciente del efecto tridimensiaonal para ubicar a los actores y ayudarse de las tres dimensiones con efectos narrativos. Un claro ejemplo sería el momento en que el inspector de la estacion, Sacha Baron Cohen, llama la atención de los niños protagonistas (Chloe Moretz y Asa Butterfield). El inspector se agacha hacia la cámara, en un punto de vista subjetivo que mete al espectador de lleno en el punto de vista de los pequeños, convirtiendo al inspector en una amenaza que sale de la pantalla lo suficiente para amenazar pero no tanto como para sacar al espectador de la película y que sea consciente del efecto. Así es como debe utilizarse el 3D, para explotar las posibilidades narrativas que otorga a directores y actores a la hora de expresar sensaciones hacia el espectador. 

La película es una oda al cine, una obra de amor de un cineasta hacia los orígenes del séptimo arte, un recuerdo de que la gente va al cine para que le cuenten historias, un recuerdo de que a veces el cine clásico es el mejor aunque quede olvidado y ya no gusten al público de hoy. Hugo es la demostración de que un buen director de cine puede ser bueno en cualquier género. Y sí, es una película que pueden ver los niños, pero varias secuencias, varias conversaciones, varios mensajes, no serán captados en su totalidad por los más pequeños, sino por los más grandes. La metáfora sobre la ciudad de París que cuenta el protagonista, comparándola con una gran máquinaria perfecta en la que no debería sobrar ninguna pieza tiene más miga de la que muchos pequeños puedan comprender. No es, desde luego, el mejor trabajo del director, pues su mundo es el de gánsters, violencia y locura, pero Scorsese demuestra lo buen cineasta que es rodando una pelicula perfecta para todo aquel que aun se deje emocionar por el buen cine.

5 comentarios:

Mike dijo...

Hola compañera!! tus amigos de HistoriasdeCINE te saludan!! :-)

serreina dijo...

Joer que ganas me acaban de entrar de verla¡¡¡

Diego Sánchez dijo...

Hola a todos!!

Sin duda es una gran película, aunque desde luego no es lo que Scorsese suele entregar al público.

Mike, creo que el saludo es para Natalia, verdad? La conocisteis en el Community Day? Es la corresponsal del blog en Madrid.

Omayra Berenice dijo...

Fui a ver la película antes de ayer, al cine. No iba ni con grandes ni pequeñas expectativas ... sólo sabía que era de Scorsese. Después de verla, me pareció una película más. Claro, estaba decepcionada porque una película de tal director podría haber sido mejor. Luego, me enteré de que estaba nominada a varios premios óscar y que la crítica era buenísima. Sinceramente, no puedo entender por qué. Jamás me atrapó su trama, jamás tuve problemas en pararme e ir al baño ... incluso me distraje conversando con mi hermana sobre lo aburrida que me parecía. He visto varias películas de temática parecida. Algunas me han gustado mucho pero, ésta, no me sentaría a verla jamás otra vez.

Diego Sánchez dijo...

Omayra Berenice, siento mucho que no te haya gustado el filme. No eres la unica que cree que tantos premios son exajerados. Ni la unica que cree que viniendo de Scorsese podria ser diferente. Pero es una gran pelicula infantil y un gran homenaje al cine. Desde leugo, no es el mejor Scorsese a pesar de los premios.