sábado, 26 de mayo de 2012

Por los Hombres de Negro no pasan los años



Año 1997, un tipo muy serio llamado K y un joven inexperto apodado J, aterrizaron en las grandes pantallas de todo el mundo. Su presencia hizo que nos cuestionáramos qué es lo que nos ocultan los altos cargos, qué vida puede existir a años luz, de verdad qué Michael Jackson era de otro planeta, alguna vez nos ha neuralizado y a cuántas cucarachas que hubiéramos aplastado serían primas hermanas de ese horrible extraterrestre al que se le caía la piel.
Si con todas esas dudas no eran suficientes en 2002 vuelven a hacer que miremos al cielo con miedo de que algo, o más bien alguien, con un gran cardado y curvas que quitan el hipo bajara para apoderarse de la Tierra. Pero de nuevo nuestra singular pareja evitan un grave altercado intergaláctico, aunque para ello al intrépido J le tocó convencer a K de que volviera a la organización, después de abandonarlo y volver al servicio postal con su correspondiente disparo borra-memoria. Además, hay que añadir a una hija desconocida que seduce a nuestro Junior.
Hace 15 años que el director Barry Sonnenfeld formó está pareja, pero se supone que sus vidas se cruzaron hace 43 años, como bien nos muestra el viaje en el tiempo que le toca hacer a Will Smith hasta 1969 sólo porque a Boris el animal, que es el ser más feo de los que han pasado por la trilogía, quiere vengarse de K por detenerle en esa época. J vivirá en sus carnes el racismo, presenciará el despegue a la Luna, conocerá a un K enamorado y optimista y por fin sabrá que es lo que le transformó en ese compañero reservado y triste, pero por el que daría su vida.  


A diferencia de otras películas de este género galáctico: “E.T”, “Mi amigo Mac”, “Independece Day” (donde también participa el inimitable Will Smith), “Mars Attacks”… En las que se ven a esos seres como una amenaza a los que hay que aniquilar o esconder, en caso de haberles cogido cariño. Sin embargo, en “Men in Black” la ideología es integrar a los extraterrestres en la Tierra de manera normal y pacífica para que todos convivamos en armonía y quién sabe si tu mascota es de Venus, como en el caso de ese Carnilo que añadía el tono picante de la historia y al que se le rinde homenaje con pequeños tributos visuales en esta última entrega.
Hay que reconocer que “Los Hombres de Negro” han marcado un antes y un después, aunque sea a la hora de lucir un traje. Y por ello han recibido sus pequeños reconocimientos con un Óscar en 1997 por el maquillaje y varias nominaciones por la banda sonora, en este caso el artista Will Smith le ha cedido ese honor al internacional Pitbull añadiendo un toque latino. En esta tercera parte, además de la música, hay que destacar que hay detalles que hacen que el resultado sea mejor que la segunda. Pero para que disfrutéis, por favor, si sois tan amables de mirar a este puntito de luz:


Por Nuria Martín