sábado, 19 de mayo de 2012

The Raid: Saldrás del cine dolorido, pero contento


A lo largo de un festival como el de Sitges, por mucha acreditación de prensa que uno tenga, resulta imposible ver todas las películas que se proyectan, menos aun si se quieren realizar entrevistas con actores o directores. Por ese motivo se nos escapó The raid durante la pasada edición. Aun no tiene fecha de estreno en España y tememos que sea una de esas películas que, como Martyrs, por poner un ejemplo, nunca llegue a las salas comerciales.

Nosotros hemos tenido la suerte de verla en Londres, donde acaba de estrenarse y, desde luego, la hemos disfrutado como hacía mucho no lo hacíamos con el cine de acción. Y es que ver The Raid recuerda a la primera vez que uno se enfrenta con McClane a los terroristas en el Nakatomi Plaza. Esa sensación de amenaza constante, frenéticos enfrentamientos a vida o muerte, bailes de patadas, puñetazos y saltos, orgías de sangre, sudor y balas... Eso es lo que ofrece The Raid, que ha sido subtitulada en Inglaterra con la palabra "redeption", un detalle que ya indica que no se trata de pura acción. Hay más madera que cortar...

Por ese motivo no estamos ante una película vacía; no se trata de un producto de acción sin alma ni historia, una de esas películas "baratas" sin conflictos ni personajes. El guión, del que se encarga el propio director Gareth Evans, da las dosis exactas de información, pasado y futuro de los personajes, con suficientes giros en el guión para mantener al espectador pegado a la butaca incluso en las secuencias que no implican acción. La premisa, por tanto, y dejando los mejores detalles para que los descubra el espectador, se centra en un grupo de fuerzas especiales que entran en un edificio repleto de criminales. 



Gareth Evans lleva a cabo una fantástica labor al llevar a la pantalla su propio guión. No sólo dirige la  con una maestría asombrosa, con una planificación imposible, sino que sus planos son a veces aunténticas poesias, imágenes de una lírica y una belleza inusuales en la mayoría de producciones que llegan a la pantalla. En el video que cierra esta entrada podéis ver parte del trabajo de producción y el rodaje, donde se aprecia el trabajo detrás de la cámara (con una inusual dupla de dos Directores Fotografía, según los créditos).

Sin duda, lo más reseñable es la acción. En primer lugar, porque los protagonistas son los que hacen gran parte de las secuencias de riesgo (son el 80% del filme, no podía ser de otra manera). En segundo lugar, porque la planificación de Evans permite ver de forma nítida cada uno de los golpes, tiros, puñetazos, rodillazos o puñaladas que se suceden en la película, anque todo suceda tan rápido que a veces el espectador no pueda ni saber cuántos golpes ha llegado a recibir un personaje. Sin embargo, la cámara rueda siempre a uno o dos metros de la acción, por lo que (aprende, Michael Bay), el espectador es consciente en todo momento de lo que ocurre y la espectacularidad de la acción se multiplica. Así que si unimos a un grupo experto en artes marciales las coreografías más bestias, violentas y alocadas que recuerdo ver en mucho tiempo, junto a una planificación espectacular para seguir la acción, tenemos una de las películas de acción más espectaculares, directas e impactantes de los últimos tiempos. Los cables, por ejemplo, que se emplean para aumentar la espectacularidad física de las peleas en la mayoría de películas de acción, se emplean aquí para llevar la planificación donde de otra forma sería imposible (ese plano en que la cámara salta con los personajes de un piso a otro atravesando el suelo del edificio).  

Cuando uno terminaba de ver Matrix por primera vez quería saltar por las paredes y esquivar balas. Tras ver The Raid salí con el cuerpo dolorido porque sentía las palizas que había visto en pantalla (Evans te hace sentir cada golpe), pero, a pesar de todo, el resultado es similar a Matrix o Los Vengadores, no se te puede quitar la sonrisa del rostro.

2 comentarios:

Carlos Gallego Guzmán dijo...

Por los trailers que he visto tiene muy buena pinta. A ver si tenemos suerte y llega a España.

Diego Sánchez dijo...

Seria genial que llegara a España. Seguro que funciona bien....