martes, 15 de noviembre de 2011

La década de los 70: diez años, diez películas (parte 1)



Como en todo, en el cine de terror ha habido décadas más prolíficas que otras. Y como en todo, esto dependerá del punto de vista desde el cual se mire, o lo que es lo mismo, de la subjetividad del que opine. Pero cuando millones de espectadores de todo el mundo y miles de críticos de distintas épocas están de acuerdo, algo debe de significar. Así, en la década de los setenta las grandes pantallas se llenaron de verdaderas obras maestras que cambiaron el cine de terror para siempre. Diez años, cientos de películas, cada una de ellas con su propia historia y sus propias características y dignas de mención. Pero puesto que es imposible abarcarlas todas, me he tomado la libertad de escoger una película por año. Aún siendo consciente de que me dejaré en el saco más de una joya, aquí tenéis lo más indispensable de los años setenta.

1970. Sombras en la oscuridad
Para todos los amantes de los vampiros 1970 fue un año clave. La mayoría de los títulos que se lanzaron ese año llevaban algún chupasangre como protagonista, desde el internacional y conocido Drácula que volvía gracias a los estudios Hammer, hasta vampiresas “made in Spain” de la mano del fantástico Jesús Franco. El cine de terror estaba repleto de colmillos de calidad; pero nosotros nos quedamos con Sombras en la oscuridad por varias razones. La primera de ellas es que es la adaptación a la gran pantalla de la famosa serie de culto de terror norteamericana de los años sesenta. El mismo Dan Curtis, creador de la serie, se puso a la cabeza del rodaje con un resultado óptimo, dotando al filme de gran agilidad, majestuosos primeros planos, un gran juego de sombras expresionistas y, sobretodo, un clima inigualable. Si bien el argumento puede ser algo simple y nada novedoso, la atmósfera que se crea para el mismo supera con creces a la mayoría de las obras de la época. La mansión que se presenta resulta totalmente siniestra rodeada de un mar de árboles y con grandes espacios que se vuelven terroríficos a lo largo de todo el filme metiéndonos en un aura que roza lo gótico.



1971. La naranja mecánica
En el setenta y uno, a diferencia del año anterior, comenzó a experimentarse mucho más con el cine de terror, dejando atrás los vampiros, muchos demostraron que los asesinos psicópatas volvían a estar de moda, como fue el caso de El abominable Dr. Phibes, inspirada en las películas de espectaculares asesinatos de los años sesenta. Mientras tanto, Steven Spielberg ya se hacía notar en el género con El diablo sobre ruedas. Pero si hay una película que marcó 1971 y aterrorizó de una forma nunca antes vista al público fue La naranja mecánica. Kubrick se valió de un horror cotidiano, mucho más real que el que cualquier criatura fantástica podría generarnos, que marcaría la época. Una obra maestra que ha sido estudiada hasta la saciedad, tanto por su impecable técnica como por su rama psicológica que abarca desde el psicoanálisis y el conductismo hasta el más puro condicionamiento clásico. Quizás sea una de las películas que mejor nos recuerda que lo que más debemos temer es la crueldad de la propia raza humana, perfectamente reflejada y de una violencia explícita que a más de uno ha escandalizado.



1972. La última casa a la izquierda
Adorada y odiada a partes iguales, La última casa a la izquierda es el largometraje que Wes Craven presentó en 1972 y de la cual hace dos escasos años se hacía un remake. Siempre ha sido destacada por su hiperviolencia y brutalidad, aunque a día de hoy esto podría ser una exageración. Seguramente el impacto que provocó en el público fue debido a la sensibilidad que vivía la población estadounidense a causa de la guerra de Vietnam y de hecho, para poder entender bien la película, debemos tener en cuenta este contexto social. Aún así, estoy totalmente convencida de que la extrema violación que acontece en el filme ha causado más de un trauma. Una escena pesadamente larga que posiciona al espectador en pro de la venganza que se llevará a cabo. Quizás es esta escena la que ha llevado a muchos a afirman que Wes Craven, a pesar de continuar con una filmografía dentro del género, nunca ha vuelto a ser tan macabro.


2 comentarios:

serreina dijo...

De momento, muy buena selección. Me quedo con las tres, también me parecen de lo mejor de aquellos años, aunque espero a las siguientes entregas para saber si tengo que cambiar de opinión.

Saludos

Diego Sánchez dijo...

A ver qué nos trae NAtalia en las próximas horas!