domingo, 8 de enero de 2012

Domingo en serie: Critica de American Horror Story


“¿Qué voy a hacer ahora contigo?”, pregunta Constance al final de esta primera temporada de American Horror Story. Quizá los guionistas hayan lanzado al aire la pregunta que ellos mismos se están haciendo ahora que la primera temporada ha sido un éxito y tienen que trabajar en la segunda. ¿Qué van a hacer con una historia prácticamente cerrada? Pues eso es lo que ha intentado responder Ryan Murphy, creador de la serie y responsable de la exitosa comedia musical Glee. American Horror Story es sin duda una de las series revelación de 2011. Junto al descomunal éxito de Juego de Tronos, la nueva serie de Murphy ha ido ganando adeptos semana tras semana, asegurando una segunda temporada ya confirmada por la cadena Fox, productora del fenómeno de terror del año.

Lo bueno de esta serie no es ya sólo que la trama engancha a los fans del género con sus tramas fantasmales, sus alusiones demoníacas o sus personajes al borde de un ataque de nervios, desequilibrados en su mayoría y cuyas acciones suelen tener dramáticas consecuencias. La casa en que todo ocurre (emplazamiento real que puede visitarse en la ciudad de Los Angeles) es un personaje más, habiendo conseguido los creadores convertirla casi en un ente que no deja de atormentar a la familia protagonista. Sin embargo, poco a poco el espectador descubre que no sólo es la casa, sino todos los que allí dentro han muerto, quienes traen de cabeza a los inquilinos. Cada capítulo es una pieza más de un puzzle, un mosaico de muertes, misterios y sangrientos acontecimientos que van construyendo un historial aterrador en esta mansión en Los Angeles, una ciudad llena de glamour y riqueza pero que esconde los secretos más oscuros, perversos y escalofriantes. 

Si, también perversos, porque entre fantasmas, asesinos, sangre y maníacos, American Horror Story ha destacado por una carga sexual bastante fuerte, especialmente centrada en el personaje de la joven Moira (Alexandra Breckenridge), que ya coqueteó con el género al aparecer desnuda como una de las víctimas sexuales del vampiro Bill en True Blood. El otro gran protagonista de las perversiones sexuales de la serie ha sido el personaje enmascarado, el denominado "rubber man" entre los aficionados que cada semana comentan los capitulos en internet. Personajes que han ido más allá de los clásicos cuernos y sexo por diversión de otras series o películas y que coquetea con temas como el BDSM. Sin embargo, el personaje de Moira joven representa un doble filo, pues sólo algunos la ven como una joven atractiva, mientras que las mujeres en general la ven como una mujer anciana. Una doble cara que da muy buen resultado en pantalla y que no se utiliza de forma gratuita, sino como metáfora visual de lo que pasa por la cabeza de los personajes. "Por fin empieza a ver las cosas como realmente son", le explica el personaje de Moira a uno de los protagonistas en el último tramo de la temporada.

American Horror Story se ha mantenido fiel a su planteamiento inicial, homenajeando a clásicos del cine  de género, sin resolver, eso si, todos los misterios planteados desde el inicio. Pero si los guionistas tienen mérito por crear una casa/universo con todo tipo de personajes e historias que atrapan al espectador, no hay que olvidar la gran labor de realización que se esconde tras las cámaras. Y es que la planificación es de escuela, utilizando todos los recursos narrativos posibles para enfatizar lo que ocurre en la casa con los personajes. En especial el montaje, con esos cortes a destiempo que pasan desapercibidos para el espectador sumergido en la trama pero que crean un efecto perfecto de "huy, que paranoia". O la planificación, aumentando la sensación de riesgo o amenaza con planos ladeados pero enfatizando la sensualidad del personaje de Moira con movimientos suaves. O pasando a un montaje acelerado, de planos cerrados, a destiempo y en angulaciones poco habituales para aumentar la sensación de riesgo. En definitiva, un conjunto de herramientas bien utilizadas al servicio de una trama que engancha y que pondrá a prueba los nervios de más de un espectador, especialmente los poco habituados al género.
Pero, retomando la pregunta inicial, ¿qué va a pasar ahora con la segunda temporada? Si la historia de la familia Harmon queda cerrada al terminar la primera temporada, ¿hacia dónde nos van a llevar los creadores de la serie? ¿Volveremos a ver a los mismos personajes en la misma casa?

"Algunos de ellos regresarán", asegura el creador, Ryan Murphy. " He hablado con varios actores y estamos en negociaciones. Habrá caras familiares, pero también veremos rostros nuevos en la serie. Los que regresen interpretarán a personajes, criaturas y monstruos completamente diferentes. Lo de hacer una serie en forma de antología es una idea muy divertida. Así se diseñó desde el principio. En cada temporada tendremos una trama principal nueva.”, aseguraba en unas declaraciones publicadas justo después de la emisión del final de temporada.

Pero, ¿se sabe algo de la próxima temporada o no?

“La segunda temporada será muy diferente de lo que hemos visto en la casa de California. Me gustó mucho el poder incluir crímenes auténticos, así que cada temporada incluirá a personajes que procedan de crímenes ocurridos en América en la realidad. No estoy interesado en hacer otra historia acerca de una casa – no vamos a trasladarnos a Maine y hacer otra mansión encantada allí. Lo interesante es que hay muchos tipos de historias de terror que contar, ya sean crímenes en serie, crímenes auténticos, o historias de prisiones. Lo único que no haría es una temporada sobre vampiros.”

Y, aunque no quieren revelarlo, ya saben donde va a desarrollarse la próxima entrega de American Horror Story: “Hay una pista en Birth, el penúltimo episodio, que indica cómo será la segunda temporada. Repasad el episodio escena a escena. Está ahí, pero nunca lo revelaré.”, explica Murphy. 

Sea como sea, la audiencia ha respaldado el proyecto y el éxito de la segunda temporada parece asegurado ahora que ya ha creado una legión de fans suficiente. Tan sólo habrá que ver qué tipo de historia deciden contar en la próxima entrega. Lo bueno de las antologías es que pueden tratar temas muy diversos, la clave para no resultar repetitivos.

2 comentarios:

serreina dijo...

Acabo de ver el piloto, y me ha enganchado bastante.

Diego Sánchez dijo...

Pues sigue adelante con ello!!!