miércoles, 2 de febrero de 2011

Monsters: esa gran incomprendida



Ya lo avisamos. Esto no es District 9. Tampoco La guerra de los Mundos. Monsters es una película pequeña, más cercana a La carretera que a los blockbusters de Spielberg. Monsters es Lost in translation, es Antes del amanecer. Lo importante no son tanto los monstruos, como la relación que fluye entre los personajes en ese entorno. Se trata de una apuesta cinematográfica fantástica. El único problema, si eres de los que se ha sentido estafado por la película, es haberte dejado engañar por la campaña de promoción.

Es culpa de las secciones de marketing, de quienes quieren vender la película como lo que no es. Venden lo que no tienen, venden lo que va a ser más comercial, lo que la gente "quiere ver". Pues mira, no. Yo no quiero ver siempre La guerra de los mundos y comer palomitas. A veces me gusta sentarme y que a través de la ciencia ficción me hagan pensar en temas más propios de un drama. Me gusta el cine que va "a saco", si se me permite la expresión. Pero a veces el cine tiene que ser pausado, de ritmo suave. No todo debe ser una apoteosis de acción. Una buena secuencia dialogada puede ser fantástica.

Tachar Monsters de aburrida sólo cabe en la mente de alguien con ganas de acción a raudales. En ese caso, estás en tu derecho de despotricar de la película. Pero, amigo, esto no es un filme de acción. Las pocas set pieces de la cinta se enseñan en los trailers. Y la primera, que podéis ver a continuación, es el inicio del filme. 

SPOILERS A PARTIR DE AQUÍ

Si no has visto la película, yo que tu no seguía leyendo. Porque esto es como reventar el final de Perdición o El sexto sentido


¿Seguis conmigo? Pues adelante...

Es precisamente esta secuencia que podéis ver aquí abajo la que más comenté con el director cuando pude hablar con él en Sitges. Y es que el inicio del filme es, al mismo tiempo, su final. "muy pocos se dan cuenta", me comentaba. "La mayoría tienen la sensación de que hay algún enlace, pero no están seguros de que vaya más allá del tarareo". Es la segunda vez que ves la película cuando te das cuenta de lo que realmente supone el inicio del filme. Gareth Edwards, el director, me contó que tuvo muchas reuniones con los productores porque creían que era demasiado obvio lo que se enseñaba en esta secuencia. Sin embargo, a no ser que alguien que ya la ha visto de una pista de que la apertura es más importante de lo que parece, no eres consciente de lo mucho que se esconde en estos planos."La gente tiene tantas ganas de ver a los monstruos que no se dan cuenta de lo que pasa en la otra parte del plano". Fantástico trucaje por parte de Edwards y magistral lección de cómo jugar con la percepción del espectador.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Magnífica película, de principio a final y no me pareció aburrida para nada. De hecho el nuevo enfoque te da una perspectiva distinta de algo contado ya demasiadas veces.

Diego Sánchez dijo...

Me alegro de que guste la película. Se de primera mano que varias personas salieron decepcionadas...

Anónimo dijo...

Estoy muy de acuerdo con tu buena critica sobre la pelicula. Me encanta el genero fantastico, pero me gustan más este tipo de peliculas a lo Tarkovsky (salvando las distancias), en donde los elementos fantasticos o sobrenaturales y efectos especiales es tan solo en marco de acción, algo secundario donde lo que realmente importan las relaciones humanas. Es como si el guionista se planteara una historia de amor, dando igual si fuera en medio de la 3ª Guerra Mundial o en una invasión extraterrestre, pero tratando de darle la maxima veracidad. Creo que en Distrito 13 (ya que lo has mencionado) pasaba lo mismo; la relación entre el padre y el hijo, y la transformación del otro protagista pasando de ser un opresor a un marginado y oprimido. Solo que en Distrito 13, toda esa relación fue solapada por los efectos especiales y la acción del final.

Carlos Gallego dijo...

Que gran suerte tuvimos de al verla y poder hablar con el dire, realmete el título del post es la mejor forma de definirla.

Un saludo

Diego Sánchez dijo...

Esto va por momentos. Un día te apetece una de acción, efectos y palomitas, y otro día te apetece algo más complejo, con más alma. Las del primer tipo simplemente entretienen (que no es poco). Las otras llegan a mover algo dentro de tí. Cuando eso se consigue a través de la ciencia ficción, el fantástico o incluso el terror, es impresionante.

Menuda suerte Carlos, fue fantástico poder hablar con el que será el director del reinicio de Godzilla.