martes, 25 de octubre de 2011

Crítica de "Las Aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio"


Quizá en Estados Unidos no se le conozca mucho, por aquello de ser un comic europeo. Sin embargo, Peter Jackson lo conocía y de pequeño, mucho antes de rodar una de las trilogías fantásticas más exitosas de la historia del cine, viajaba por el mundo de la mano de Tintín, un reportero que junto a su inseparable mascota, Milu, vivía mil y una aventuras saltando de continente a continente.

Los comics de Tintín han sido para muchos una vía de escape y aventura en los años de juventud. El que escribe reconoce no haberse leído todos los números de sus aventuras, pero sí que ha leído los suficientes (a veces incluso robándoselos a escondidas a su hermano mayor) como para conocoer el espítu aventurero del protagonista. 

Y es precisamente ese espíritu con el que Spielberg se embarca en el proyecto y el que impregna a lo largo de todo el metraje, dos horas que se pasan en un suspiro entre misterios, revelaciones, acción y diálogos que parecen sacados de los propios comics. Y es que se nota que Spielberg contactó con Hergé en 1983 para conseguir los derechos sobre la adaptación cinematográfica y que el director de Parque Jurásico respeta el material. Desde entonces, Spielberg quiso rodar un filme de aventuras clásico protagonizado por Tintín, Milú y todos los personajes del universo creado por Hergé.

Al unir fuerzas con Peter Jackson tras probar la tecnología 3D que James Cameron había empleado para rodar Avatar, los directores, considerados dos de los narradores más visionarios de la actualidad, fueron conscientes de que era el momento de unirse para rodar una trilogia de filmes sobre Tintín. El primero, el que ahora llega a los cines, dirigido por Spielberg; el segundo será dirigido por Jackson (que en esta primera entrega no sólo produce sino que figura en los créditos como director de segunda unidad). El tercero, aun sin confirmar, sería dirigido por otro director de confianza de los dos. (¿Alguien ha dicho Edgard Wright? ¿He oido Joe Cornish?).

Y así llega a las pantallas esta aventura, clásica, en la línea del Spielberg de Indiana Jones, con ese aire infantil que la convierte en un producto difrutable por toda la familia pero con el encanto visual del mejor Spielberg. Con Peter Jackson dirigiendo la segunda unidad, el resultado es fantástico en todo lo referente al estilo visual. Desde el uso de la luz en cada localización hasta el empleo de la cámara en ambientes 3D, que otorga al director una libertad total de movimientos y planificación en cualquier escenario. El resultado es realmente espectacular, en especial en las secuencias de acción como la persecución en Marruecos, la fuga en el barco o el clímax final entre gruas. Spielberg se beneficia también de las oportundiades visuales de trabajar en entornos digitales, creando toda una serie de transiciones imposibles con las que es capaz de fusionar una y otra vez la acción del tiempo presente con los flashback del capitán Haddock.

Después de consultarlo con la Fundación Hergé, los realizadores ficharon a los guionistas Steven Moffat y el equipo formado por Edgar Wright y Joe Cornish para darle forma a la adaptación. Para presentar el universo de Tintín al mayor público posible, los realizadores decidieron combinar sus tres libros favoritos de Tintín: El cangrejo de las pinzas de oro, El secreto del Unicornio y El tesoro de Rackham el Rojo.

Basado en los clásicos personajes creados por Hergé y en varias historietas, la historia sigue al curioso e insaciable joven periodista Tintín (Jamie Bell) y su leal perro Milú cuando descubren que la maqueta de un barco contiene un secreto explosivo. Arrastrado por un misterio centenario, Tintín se encuentra en el punto de mira de Ivan Ivanovitch Sakharine (Daniel Craig), un diabólico villano que cree que Tintín ha robado un valioso tesoro vinculado a un cruel pirata llamado Rackham el Rojo. Pero con la ayuda de su perro Milú, el mordaz y cascarrabias capitán Haddock (Andy Serkis) y los torpes detectives Hernández y Fernández (Simon Pegg y Nick Frost), Tintín viajará por medio mundo, siempre yendo un paso por delante y siendo más astuto que sus enemigos en una persecución para hallar el lugar donde finalmente descansa “El Unicornio”, un navío hundido que puede contener la clave de una cuantiosa fortuna... y de una antigua maldición.

Las Aventuras de Tintín: El secreto del unicornio es una fantástica aventura que no termina de tomarse demasiado en serio (con lo que gana en agilidad y diversión) y en la que pronto uno olvida el descomunal trabajo tecnológico que requiere llevarla a la pantalla porque, sencillamente, la aventura te atrapa. No es la mejor película del director, pero es el mejor Spielberg tras las cámaras de una aventura al son del mítico John Williams.   ¿Qué más se puede pedir?

6 comentarios:

Chituca dijo...

Tiene que estar bien esta peli. Además aún no he visto una peli en 3D, esta puede ser la primera..

Diego Sánchez dijo...

Pues ya sabes! Esta es una película para toda la familia, así que a disfrutarla. Que la estrenan este viernes....

serreina dijo...

A mi cada vez me entran más ganas de verla. A ver si este fin de semana puedo pegarme una escapada.

Saludos

Diego Sánchez dijo...

Dale una oportunidad... Merece la pena...

Sergi dijo...

Iré al cine a verla, pero no se acercará ni de lejos a lo que me gustan los comics, la personalidad de Tintín está en mi cabeza (incluso su voz) por lo que se me hará raro ver a otro Tintín en el cine...

Diego Sánchez dijo...

Sergi!! Las voces originales son cojonudas, las voces españoles son chulas, bonitas, pero no son como las voces originales, sobretodo el Capitán Haddock....